sábado, 10 de enero de 2015

Invesluar

El sistema Educativo actual está enfermo y debemos hacer algo.
Hoy en día, la educación está basada solamente en la evaluación y no en el aprendizaje como debería ser. A los niños de hoy en día no les importa aprender, no van a la escuela para eso. Van porque les obligan, y el objetivo que tienen en ella no es aprender, sino aprobar una serie de exámenes. Son simples esponjas que pasan los días en la escuela absorbiendo de manera absurda un montón de información sin razonarla, sin entenderla y sin buscarle un sentido de porqué deben aprender algunos conceptos, para llegar el día del examen, escupir toda esa información y, sistemáticamente olvidarla.
Y esta situación seda desde el principio, desde que los niños empiezan a ir a la escuela. Pero el problema no es solo de ellos, sino de lo que les hacemos hacer el clase. Los niños están también acostumbrados a muchas veces tener que estudiar cosas absurdas que no tienen ni pies ni cabeza. Voy a poner un ejemplo de un problema de matemáticas: Si sabemos que las edades de Juan, Luis y Pedro suman 34, que Luis tiene 3 años más que Pedro y que Pedro tiene 5 menos que Luis, ¿Qué edad tiene cada uno? Vamos a ver, si sabemos todos esos datos, es porque el que escribió el problema ya sabe qué edad tiene cada uno. ¿Para qué nos la pregunta a nosotros? Para nada. Este es un ejemplo de que algunas de las cosas que nos mandan hacer,son absurdas y por hacer. Que sí, que yo entiendo que ese es un simple ejemplo para que los niños hagan operaciones matemáticas, pero ¿Por qué no dejamos que las hagan llevándoles a un contexto que sí se pueda dar en su vida para que entiendan que las cosas que tienen que aprender a hacer son realmente útiles? Si somos capaces de involucrarle en su educación, entonces el aprendizaje se dará. Pero si dejamos que vivan en un contexto separado de ella, entonces pasará de largo, seguirá pensando que casi todo lo que hace en el colegio lo hace porque alguien le dice que tiene que hacerlo, y se esfuerza simplemente en aprobar las asignaturas y pasar de curso.
No obstante, que los niños no se esfuercen en hacer nada más que estudiar para aprobar, también está relacionado con un encasillamiento social: Tenemos que estudiar mucho y preocuparnos únicamente de sacar buenas notas para tratar de ser mejores que los demás y tener más opciones de acceder al mundo laboral. De esta manera, las notas están reñidas con la creatividad, la pasión y el esfuerzo en lugar de ir unidas. Es decir, en vez de echarle ganas a las cosas, hacerlas con interés y tratando de ser innovadores, nos limitamos a estudiar, estudiar y estudiar de manera estática para aprobar y sacar buenas notas sin más.
Otra cosa que deberíamos tratar de hacer es convertir la evolución en experiencia para no sólo evolucionar individualmente en cuanto al grado de aprendizaje, que también es importante, sino también para evolucionar en comunidad y sociedad mediante un sistema de trabajo,
La cuestión es que no se debería evaluar mediante un examen final, examen que es lo que más vale y que, al final, el trabajo de todo el curso no cuenta. Ya puedes haber trabajado y haberte esforzado todo el curso, que si suspendes, todo tu trabajo no habrá valido de nada. Esto, además de crear miedo y nervios entre los alumnos porque se lo juegan todo a una carta, no sirve de nada, solo nos demuestran que saben los contenidos, no que los entiendan ni los razonen ni nada de nada.
Por otro lado, de alguna manera sí que debemos evaluar a los alumnos, eso está claro. Lo que propone la Reduvolución es no evaluar, sino "Invesluar". Esto significa evaluar investigando el esfuerzo, la dedicación, la creatividad... Investigar la manera en que el alumno aprende mediante su propio trabajo y esfuerzo, ayudándose de su creatividad, involucrándose, buscando el conocimiento... Esa es la manera de asegurarnos de que un alumno aprenda, que él mismo sea el dueño de su propio aprendizaje. Ser nosotros quienes le guíen pero dejando que ellos sean quienes busquen aprender.

"México Líndo y herido"


Tras saber lo ocurrido, nosotros desde la escuela de Magisterio de Zamora de la Universidad de Salamanca, hemos querido mostrar nuestro apoyo a todos y cada uno de nuestros compañeros de México desaparecidos, así como a sus familias.


Símbolos en el campus

He decidido hacer esta actividad porque me ha resultado interesante pararme a mirar los muchos símbolos que tienen lugar en el campus. Y la verdad es que podría decir que ni me había fijado.
No nos paramos a ver casi nunca en lo que tenemos a nuestro alrededor, y es una pena, porque si fuéramos capaces de mirar más allá de lo que vemos y observáramos un poquito, podríamos descubrir muchas cosas.
Aunque los símbolos que he encontrado son bastante simples y comunes, me parece interesante, porque los símbolos y las imágenes pueden ser capaces de cambiar y dar vida a un espacio. No obstante, los que he encontrado por la universidad no creo que cumplan esta función, porque como ya he dicho yo, ni me había parado a mirarlos. Simplemente están ahí y no influyen.
Una de las funciones del educoguerrillero es introducir el arte en el ámbito educativo. Un arte como pude ser por ejemplo el uso de imágenes para embellecer un espacio y darle vida. Es algo de lo que ya había hablado aquí: Cambiar el espacio en el que sucede el aula. No solo hablábamos de cambiar las mesas, las sillas y los elementos movibles, sino, ¿Por qué no? cambiar todo lo demás. Las imágenes pueden ser un gran aliado, ya que lo que nos entra por los ojos y nos llama la atención, tiende a atraernos. Pueden servirnos de gran ayuda para comunicarnos.
Grandes artistas de la pintura ha utilizado sus obras para transmitirnos algo: el incomprendido y atormentado Van Gogh; El obsesivo, irónico y extravagante Dalí; El extremadamente perfeccionista y autocrítico Miguel Ángel; El solitario y obsesionado con las piernas, por los problemas que impidieron creer las suyas, Lautrec... Todos ellos, los más grandes, nos lo transmitían todo con sus obras. Obras que son simples pinceladas capaces de contar una historia y de definir la personalidad de un artista.
Si una simple imagen puede transmitir tantísimo, ¿Por qué no utilizarlas en la educación? A mi me parece una propuesta más que interesante y que se podría llevar a cabo fácilmente.
A continuación, dejo alguno de los símbolos que he encontrado por el campus,


Habitantes en el campus

Si prestamos atención a nuestro alrededor, podemos percibir que en nuestro entorno, en este caso concreto en el campus, está formado por un amplio grupo de personas. Personas que se diferencian por distintas característica.
Aunque a simple vista un grupo de estudiantes parezca un conjunto de simples estudiantes, va mucho más allá. Ese conjunto está formado por una serie de personas totalmente distintas entre ellas.
Creo que como futura maestra, es importante darnos cuenta y pararnos a pensar en esto. El día en que yo sea la que esté frente a una clase, tendré por alumnos a unos niños que serán muy diferentes entre ellos y tendré que tratar de adaptarme a las necesidades de cada uno de ellos para hacer bien mi trabajo.
Esta actividad puede ser un paso para aprender a identificar las clases de personas, con sus características, que podemos encontrar. Se trata de ir un poco más allá de lo meramente educativo y empezar a fijarnos en las personas como individuos. Creo que también es un paso importante para para ser Educoguerrilleros.
Aquí dejo una foto de mi cuaderno en la que he dibujado a algunos de los muchos habitantes que podemos encontrar en todo el campus.


Grietas

He decidido escoger esta actividad porque me ha parecido muy interesante. No solo porque me he dado cuenta del mal estado en que está el campus, ya que no me ha costado mucho encontrar unas cuantas grietas para la actividad, sino porque me parece increíble no haberme parado y verlas antes.
Voy a hablar de las grietas como una metáfora en la educación.
Como ya he dicho a lo largo de todo este blog, creo que el sistema educativo de hoy en día están en decadencia. No le damos el uso que deberíamos. No es el correcto. Hay que darle un giro. Hay que intervenir. ¿Qué pasa? Que no lo estamos haciendo. Somos conscientes de que nuestro sistema educativo está lleno de grietas, de errores... Y no hacemos absolutamente nada por remediarlo, porque es mucho más fácil seguir con algo que nos viene impuesto desde arriba que esforzarnos y revolucionarnos por cambiar las cosas.
Cada día que pasa, hay más grietas en este sistema educativo. Y las que ya había van haciéndose más y más grandes. No podemos ignorarlas y seguir como hasta ahora, porque llegará un momento en que, si no intervenimos, será tarde. Si no tratamos de reparar esas grietas, de realizar cambios, de salirnos de lo normal, el sistema educativo no tiene futuro, y eso es algo que estamos percibiendo día a día, que está ahí. Si lo tenemos delante, vamos a intervenir. Y si los de arriba no quieren, pues vamos a ser nosotros mismo ese cambio que queremos ver en la educación. Empecemos por ser nosotros los Educoguerrilleros.
A continuación, dejo unas fotos de algunas de las grietas que he encontrado y junto a cada una, una imagen de los dibujos que he hecho sobre ellas para hacer lo que hacen los que las ven y no hacen nada: Desviar la atención y dejar que sigan ahí.


Voy a ir más o menos en orden nombrando en qué he convertido cada grieta: Una tormenta, una bota, globos, un tulipán, Famboy ( Un personaje de dibujos animados de una serie llamada "Famboy y Cham Cham"), un dinosaurio, el mar, un cocodrilo, una señal de parking y un brazo musculoso.

jueves, 8 de enero de 2015

Intervención en la Biblioteca

La performance que han realizado algunos de nuestros compañeros en la biblioteca hace unos días, ha sido algo totalmente rompedor. Se han infiltrado como unos estudiantes más en la biblioteca y se han sentado repartidos por toda ella. Hasta aquí todo normal. Y en un momento dado, uno de ellos ha empezado a aporrear la mesa al ritmo de "We will rock you" y el resto de compañeros le han seguido.
Lo más interesante ha sido ver las caras de desconcierto del resto de estudiantes que estaban en la biblioteca y no tenían ni idea de lo que estaba pasando.
Después, dos compañeros han bajado uno por uno solos cantando la canción mientras los demás les coreaban con las palmas y todo el mundo les miraba.
Me ha parecido un acto revolucionario como ninguno y que. sin duda, necesita mucha valentía. Valentía que está claro que no todo el mundo tendría ya que, además, ellos no tenían ni idea de como reaccionaría la gente y todo podía salir al contrario de como lo habían planeado.
 Aquí dejo el vídeo de dicha performance:


martes, 6 de enero de 2015

Mensajes en el campus. Parte 3.


La última parte de la performance ha sido la parte de la intervención. Nos hemos dividido en grupos y nos hemos movido a las distintas zonas del campus en las que habíamos votado previamente que íbamos a plasmar las frases.

Primero hemos colocado en el suelo las plantillas de las letras a la misma altura  y una vez colocadas hemos pintado sobre ellas con el Spray. El resultado ha sido el siguiente. 
Las fotos fueron enviadas a la prensa y esta publicó nuestra actividad en el periódico.















Mensajes en el campus. Parte 2.

La segunda parte de la performance ha consistido en elegir una imagen y dibujar su silueta en una cartulina, al igual que hicimos previamente  con las letras, para después votar las tres mejores o más adecuadas y pintarlas también en el campus.

Como esta actividad podía hacerse en grupo para unir cartulinas y conseguir una imagen más grande, yo hice la mía con Eduardo Ares, Rodrigo Benito y Javier Nevado. Elegimos esta imagen de Bansky (Ver foto) porque nos parecía una buena metáfora de cómo somos marionetas del poder, de como nos controlan y controlan lo que hacemos para poder manejarnos a su antojo; de cómo el hecho de controlar la educación, repercute en controlar a los educados para que piensen o digan lo que ellos quieren; de cómo nos educan para no pensar y razonar y que así sea más fácil manejarnos.

Una vez dibujada la imagen, ha hemos recortado con un cuter y hemos hecho la prueba con el positivo y el negativo de la imagen. Después hemos votado en asamblea y la nuestra ha sido una de las elegidas.






Mensajes en el campus. Parte 1.

La performance que vamos a realizar consiste en que entre todos vamos a hacer una intervención en el campus. Vamos a pintar una serie de frases relacionadas con la educación que previamente votaremos en el aula.
 Lo primero que hemos hecho ha sido comprar una cartulina en la que, con ayuda del proyector, cada uno hemos dibujado una letra distinta, con una medida determinada y dejando todos los mismos márgenes en la cartulina para que la letra quede en todas las cartulinas en la misma posición.
Después de dibujarla, la hemos recortado con un cuter y hemos comprobado que ha quedado bien haciendo una prueba en un papel de la clase, puntando sobre la parte negativa y la positiva de la letra.
Cuando todos hemos terminado de hacer nuestras letras, hemos expuesto en la clase las frases que cada uno ha querido presentar y, mediante asamblea, hemos votado para elegir qué tres frases vamos a pintar en el campus.
Las frases elegidas han sido las siguientes:

"Dime y lo olvido. Enséñame y lo recuerdo. Involúcrame y lo aprendo"

"No tengas miedo a equivocarte"

"Si laeducación te parece cara, prueba la ignorancia"

domingo, 4 de enero de 2015

El Educador como guerrillero del conocimiento.

Hasta ahora no hemos dejado de hablar de los problemas que hemos encontrado en el sistema educativo que tenemos y los hemos analizado y hemos reflexionado sobre ellos. Ahora es hora de hablar de intervención.
Nosotros somos futuros maestros, y si queremos que la educación cambie, tenemos que ser nosotros ese cambio que queremos ver.
¿Cómo? Pues modificando todos esos aspectos que hemos estado viendo hasta ahora, desde el espacio físico en que se da el aprendizaje hasta las metodologías. Vamos a dejar de lado ese "aprendizaje" en el que los alumnos son más muebles del aula, que se remiten a escuchar todo lo que decimos y absorber como esponjas la información sin entenderla y sin hacerla suya. Dejemos a los alumnos que se expresen, que participen, que sean ellos los protagonistas y pasemos nosotros a ser sólo guías en su conocimiento. Dejemos que ellos lo busquen, accedan a él y se interesen por él.
La última perfonmance individual de este cuatrimestre consiste en investigar por todo el campus. Es una lista de tareas tales como un mapa y una colección de las grietas del Campus, Coleccionar signos y símbolos que encontremos en él, un mapa de olores y sentidos... Y muchas más. 
Como vemos se trata de una actividad que sigue la línea de todo lo que hemos estado viendo hasta ahora: Mirar más allá de lo que tenemos delante. Observar el entorno que nos rodea y convertirlo en parte de nuestro conocimiento porque todo es interesante, y el interés fomenta la curiosidad y ella facilita el aprendizaje.

"Pedagogía y simulacro"

“No tengo tiempo para aprender porque tengo que estudiar”.
El sistema educativo actual que ESTÁ IMPUESTO se caracteriza básicamente  por lo que ya sabemos todos: El trabajo individual, el escuchar a un señor que te suelta una chapa de una hora y sale por la puerta hasta que entra el siguiente y otra vez lo mismo durante 6 horas diarias, el no razonamiento de las cosas, el estar callado en clase y mirando para adelante sin moverte… ¿Y por qué? ¿Esto a quién beneficia? Las clases son aburridas y a menudo sin fundamento.

La expresión de que el aprendizaje es un simulacro se refiere a que el aprendizaje en países como el nuestro parece que se da, pero en realidad no se da, y por eso es un simulacro, porque parece que estamos aprendiendo, pero de alguna manera lo que sucede en realidad es que desaprendemos.
El sistema educativo actual está encargándose de educar a los niños para el futuro. Un futuro que no conocemos. Es por esta razón que resulta absurdo predecir la educación.
La rEDUvolución lo que nos propone es, entre otras cosas, dejar de basarnos solo en los aspectos teóricos de la educación y pasar a llevarlos a la práctica, porque la experiencia propia si va a formar parte de nosotros.
El aprendizaje con simple teoría es la muestra clara del simulacro. Si explicas a un niño sólo con palabras un concepto, lo olvidará. Si se lo muestras, lo entenderá. Pero si le haces partícipe de él, lo aprenderá, y ¿No es este el objetivo? ¿Entonces por qué no lo ponemos en práctica?
El aburrimiento de las clases de hoy en día es el principal motivo de que a los niños no les gusté ir a clase. Si se aburren, no van a prestar atención. Si no prestan atención, no entienden las cosas. Si no las entienden, no las saben. Si no las saben, creerán que son unos inútiles y que las clases no se les dan bien. Y llegará un punto en que ir al colegio se convertirá en un asco y una tortura diaria. ¿Qué hay que hacer entonces? Pues darle un giro completo a la situación. Cambiar el miedo por el placer. No se trata de hacer que las clases sean juegos y un cachondeo para que los niños pasen simplemente el rato. No. Se trata de hacer el conocimiento atractivo, de hacer que los alumnos se involucren y sean los protagonistas de su conocimiento. Así, el aprendizaje será real y no un simple simulacro.

Como, luego aprendo.

La actividad que se nos propuso en el aula se salía bastante de lo normal. Consistía en que cada persona o cada grupo reducido (Es decir, dos o tres personas) realizara un plato de cocina creativo para presentarlo en el aula. El objetivo era el desarrollo de factores que tienen lugar en reuniones informales para reproducirlos en los espacios educativos.


Personalmente creo que la actividad se desarrolló de manera muy efectiva, ya que logramos un clima en el que todos estábamos a gusto y con todos. Además era una situación bastante aislada a la rutina del resto de las clases. Incluso la disposición del aula no era propia de un aula: Se colocaros dos o tres mesas seguidas en las cuales colocamos todos los platos que habíamos llevado. A uno de los lados de la misma, se había dispuesto bebidas, vasos y cubiertos de plástico. El resto de las mesas estaban alejadas de la principal para dejar más espacio y libertad. Y, lo más extraño, el profesor no era el profesor y los alumnos no eran alumnos, sino que todos fuimos igual de partícipes en la actividad.
Una vez todos habíamos colocado nuestros platos en la mesa, nos dispusimos a acercarnos y aprobar los que más nos apetecían. En lugar de estar todos de una manera estática en cada mesa, estábamos todos con todos y todos hablábamos con todos. Conseguimos un clima en el que todos estábamos muy cómodos y en el que todos hablábamos con todos.  Además, en esta actividad no solo participábamos nosotros, sino también los compañeros de infantil, lo que hizo de la actividad algo muy peculiar.

Observamos al analizarla que tanto la disposición de los elementos en el aula como la actividad en sí y el clima que se respiraba, fomentaban la convivencia y la socialización. Todos hablábamos con todos, no tenías que mantener el silencio porque "estás en clase", sino que se fomentaba el murmullo, lo que ayudaba también a que nos encontráramos cómodos y con libertad de decir lo que nos apetecía y comunicarnos libremente. Otro de los aspectos que cabe destacar es que podemos hablar de horizontalidad frente a verticalidad en el aula. En esta sesión, alumno y profesor estábamos a la misma altura y éramos partícipes de igual modo en la actividad, cosa que se sale bastante de una clase normal. 

Además, como ya he dicho, era un clima en el que todos podíamos sentirnos cómodos y relajados, lo que hacía más fácil que nos sintiéramos libres de acercarnos a unos y a otros para compartir experiencias y hablar de cosas como qué tal el curso, interesarnos por la vida del otro, por cómo ha preparado su plato, etc. Me ha parecido una actividad bastante innovadora y a mi en concreto me ha gustado mucho y creo que se ha demostrado que la disposición del aula, el fomento del murmullo y convivencia, el crear un entorno en el que nos encontremos cómodos y relajados, puede favorecer el aprendizaje. Así que tal vez es hora de plantearse cambiar algunos aspectos que reinan en la educación actual y en los espacios en que la misma tiene lugar, para favorecer y facilitar el aprendizaje, más aún cuando estamos comprobando que las técnicas que se salen de la rutina funcionan bien e incluso son más efectivas.


sábado, 13 de diciembre de 2014

El árbol como maestro, el maestro como árbol .

La metáfora consiste en entender el árbol como fuente de conocimiento.
Si analizamos la población de vegetación  de cada lugar, veoms que cada una tiene unas características diferentes. No en todos los lugares hay palmeras, ni en todos los lugares hay encinas, sino que cada uno aparece en los lugares que se adecuan a sus características. ¿Qué significa esto? Pues significa que un árbol puede decirnos más de lo que a simple vista parece.

Los árboles nos hablan sin decir nada de las características del entorno que lo rodea, es decir, el clima, el tipo de suelo, el relieve, la altitud... Y junto a las características físicas, nos habla también de la historia de cómo se han formado y de todo lo que lo acompaña. Con los maestros sucede algo parecido. 
Los maestros tienen que servir para explicar lo que nos rodea, pero no sólo el aquí y el ahora, sino todo lo que ha pasado, cómo ha pasado, por qué ha pasado... y no solo eso, sino enseñarnos a razonar, con el objetivo de entender por qué suceden las cosas y tratar de anticiparnos a lo que va a pasar.
Un maestro tiene que ser como un árbol y servir para mucho más de lo que parece. No debe conformarse con lo que ya sabe ni creer que lo sabe todo. Debe seguir creciendo, cada día, empaparse de conocimiento y nutrirse de más y más información, porque el mundo y la sociedad est´man en constante cambio, y eso significa que si no es constante, nosotros tampoco. SI queremos poder adaptarnos a ella, tenemos que conocerla todo lo posible. Un maestro no puede permitirse dejar de aprender al igual que un árbol no puede dejar de crecer. Seamos nosotros un árbol.

martes, 9 de diciembre de 2014

Cómo realizar nuestros relatogramas

Para realizar nuestro cuaderno del explorador, se nos han dado en clase una serie de pautas y trucos sencillos para hacer relatogramas claros y completos sin que sea necesario saber dibujar muy bien. Aquí algunos de los ejemplos puestos en clase después de explicarnos cómo hacerlos y cómo utilizarlos:

Pedagogía y cuerpo.

Pensemos en un aula. Nos puede servir cualquiera de las aulas en las que hemos estado durante todo nuestro recorrido por la educación. ¿Qué vemos en un aula?

Pupitres individuales. Paredes blancas o simplemente claras. Una puerta cerrada. Todos los pupitres mirando hacia una pizarra. Junto a la pizarra, la mesa del maestro. Bajo la mesa del maestro, una tarima que la eleva por encima del resto de mesas de la clase y que llega hasta el final opuesto de la pizarra. Sillas no demasiado cómodas. Salvo la del profesor, que suele tener acolchado aunque, curiosamente no suele sentarse en ella...


Todo lo que encontramos en esas aulas, está pensado para la individualidad. ¿Y eso por qué? Si a menudo los alumnos trabajan mejor en grupo, ¿No mes verdad?

Estamos anclados en lo que se conoce como "Educación industrial". Pupitres alineados, símbolos todo el tiempo que recalcan que el maestro está por encima del alumno, normas de total silencio y comportamiento correcto... Esta educación industrial es tan estática y fija que es lógico que ir al colegio resulte una obligación aburrida para los alumnos, tanto por el entorno como por la dinámica de las clases.

Es por esto que existe lo que llamamos "Educación artesana", en la que el espacio educativo se convierte en un lugar de relación-emoción y el aburrimiento es sustituido por la pasión. Además, esta trata de fomentar tanto el trabajo individual como el trabajo en grupo. Y sí, con el simple hecho de modificar el espacio, se pueden lograr cambios  y mejoras en la educación. 
Por ejemplo con sillas más cómodas, con paredes algo más coloridas y que no recuerden a un hospital, con l puerta abierta, con decoración en el aula para hacerla más nuestra, con una temperatura adecuada, con luz natural, con zonas de trabajo común... Es simple, si nos encontramos a gusto, estaremos más predispuestos a trabajar y no haremos las cosas de mala gana.

Hablamos también de lo que se conoce como espacio Co-Working, en el que lo ideal sería que el número de asistentes fuera relativamente reducido para facilitar la relación-emoción. Supone un equilibrio entre alumno y profesor y se propone la ruptura de algunas normas como son el introducir comida en el aula y el fomento del murmullo. Cuanta más confianza, más comodidad y más complicidad consigamos, más fluida y efectiva será la tarea del aprendizaje.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Mis platos. Compartir es aprender.

Para la actividad que se nos ha propuesto, debemos crear algún plato, solos o en grupo, para llevar a clase. Yo he realizado cuatro platos diferentes en conjuntos con Eduardo Ares Carrasco.
Al margen de la experiencia que supone introducir comida en el aula, la experiencia de realizar actividades tan características como esta con alguien con quien tienes poco contacto más allá del del ámbito de la universidad, resulta muy interesante.
Pasamos la mañana entera en casa cocinando y resultó muy divertido y entretenido. La simple preparación de la actividad para clase también resultó útil, al menos en nuestro caso, para socializar, compartir experiencias y sentirnos cómodos.
Creo que uno de los objetivos principales de la actividad era introducir factores que se desarrollan en reuniones informales para reproducirlos en los espacios educativos, no obstante la actividad ha sobrepasado las cuatro paredes del aula. Estamos acostumbrados a hacer trabajos en grupo, es cierto, pero no suelen salirse demasiado de algo muy teórico en los que los miembros del grupos nos dividimos el trabajo, cada uno hace lo suyo y luego lo juntamos. Esta experiencia ha sido totalmente distinta, porque hemos hecho los cuatro platos totalmente en conjuntos y ayudándonos, riéndonos y disfrutando, y quizá yo valoro más el haber preparado la actividad y lo que dicha preparación me ha aportado que la actividad en clase como tal.
Aquí dejo las fotos de mi cuaderno con las recetas de los platos, una foto de cada plato de los que hemos hechos, dos de cómo hemos hecho dos de los platos y un vídeo de uno de ellos.




jueves, 13 de noviembre de 2014

"Ponle cara al campus"

Se nos ha propuesto una actividad de exploración en el campus que consiste en “perder el tiempo” deambulando por todo el campus, tanto por el edificio de Magisterio como por el resto del campus. El objetivo de esta intervención es simple: Ver más allá de lo que percibimos a simple vista, mirar más allá de lo que vemos. Esto quiere decir que, si nos fijamos, las cosas que nos rodean, nos aportan más de lo que a simple vista parece. 
Tenemos que dejar de mirar y empezar a observar y a intervenir en el medio que nos rodea porque, como ya hemos comentado anteriormente, en todo el entorno que nos rodea podemos encontrar aprendizaje. El problema es que pasamos por la vida como meros espectadores y llevamos una vida contemplativa en lugar de pararnos a mirar lo que tenemos delante y servirnos del entorno en el que nos movemos.

 Con la intervención que hemos hecho, se ha pretendido hacer precisamente eso. Hemos dibujado unos ojos y los hemos ido pegando por el campus para “Ponerle cara”. Podríamos interpretar esto como una metáfora. Una metáfora con la que se pretende simbolizar que el campus nos observa, observa nuestro aprendizaje y nuestro paso por el campus, esperando a que nos sirvamos de él para que forme parte de nuestro aprendizaje. Humanizar el campus puede ser una manera de verlo como un elemento más, como uno más a la hora de intervenir en la educación.

Y es que la disposición de los elementos de un aula, el color de las paredes, las zonas de aprendizaje… Todo forma parte del aprendizaje y según sus características, puede facilitarlo o dificultarlo.

La cuestión es que el entorno influye de manera directa e indirecta en el proceso educativo, y tal vez el simple hecho de intervenir en él, puede modificar la concepción de aprendizaje y la manera en que éste se da en el aula. Por eso debemos abrir los ojos y empezar a tomar conciencia del espacio que nos rodea. Al igual que hemos puesto ojos al campus para que nos observe, vamos a observarlo nosotros a él y a hacer que forme parte activa del proceso educativo.

Pedagogía y Poder

A día de hoy, en el proceso educativo nos encontramos con una relación asimétrica entre el alumno y el profesor. Una verticalidad en la que el profesor está siempre por encima del alumno; El profesor es la figura de autoridad, es que más sabe, al que no se le rebate nada, el que nunca se equivoca, al que no se debe corregir… Todos sabemos que es así. 
Y sin embargo, al mismo tiempo tratan de convencernos de que no es así, de que somos iguales, de que tenemos que hablar y participar en clase, que equivocarse es bueno para aprender… Pero a la hora de la verdad, no se permite compartir el poder, compartir el conocimiento e intervenir si un maestro se equivoca.
¿Qué por qué? Porque no está bien que razonemos y pensemos por nosotros mismos. Porque si razonamos, si nos equivocamos y aprendemos, si tenemos nuestras propias ideas, podemos pensar por nosotros mismos y entonces el poder peligraría. Porque quien controla la educación, tiene el poder, y es más fácil persuadir a una panda de borregos que tratar de convencer de algo a quienes tienen uso lógico de razón y a quienes tienen ideas propias. Porque el error como ignorante me lleva al conocimiento, y el conocimiento es un peligro para el poder. Por eso la escuela penaliza el error. Yo tengo derecho a equivocarme y debo equivocarme, pero si lo hago terminaré llegando al conocimiento, y eso al poder no le conviene.
Por eso hay que revolucionarse. Por eso hay que romper esa relación vertical entre profesor y alumno. Por eso debemos ser ignorantes sabios y no conformarnos con lo que sabemos ni pensar que lo sabemos todo, sino que debemos buscar y empaparnos de conocimiento.

"Comunidad del aprendizaje"

Proyecto "Cuenta que te cuenta"

https://www.youtube.com/watch?v=DWFgL30P6L0

martes, 14 de octubre de 2014

Proyecto C.R.I.E

Durante dos semanas, se nos ha propuesto una actividad que consistía en transformar los espacios de un centro escolar en que, por lo que entendí, cada año se centra en una temática concreta y diferente.
Este año la temática ha sido "Cuenta que te cuenta", en que utilizamos los cuentos clásicos (Los tres cerditos, Robbin Hood, Alicia en el País de las maravillas..) para transformar el centro.
En mi opinión, ha sido una experiencia bastante enriquecedora y muy atractiva, ya que rompe por completo con la dinámica de una clase normal a la que todos estamos acostumbrados. Además creo que el clima y el ambiente que se respiraba, facilitó mucho la actividad y que todos colaboramos y cumplimos con lo que nos tocaba.
Mi grupo y yo nos encargamos del aula del laboratorio. El "reto" consistía en trasformar por completo el espacio acorde a la magia. Para ello empezamos por retirar todos los carteles relacionados con los temas de laboratorio y de ciencias del aula.
Una vez retiramos todo lo que había en las paredes, entre todos los integrantes del grupo empezamos a exponer nuestras ideas. Cuando pensamos en "Magia", pensamos en un mago, en cartas, en varitas, en un sombrero... Y bajo esa base, empezamos a trabajar.
Todo el grupo de Magisterio de Educación y primaria nos dividimos en grupos, y aunque había un grupo específico para hacer los dibujos y otro para pintar, a la hora de la verdad todos hicimos de todo y nos ayudamos.
Creo que fue una experiencia muy enriquecedora en muchos sentidos porque el grupo se unió bastante en la labor y todos colaboramos con todos para sacar el proyecto adelante, sin ser egoístas ni pensar "No voy a centrarme en nada más que en lo mío porque quiero que lo mío sea lo mejor", sino que el pensamiento creo que más bien fue "Tenemos que esforzarnos todos y colaborar para que a los niños les guste y lo disfruten" y creo que esa fue una pieza fundamental, pensar en que queríamos que ellos lo disfrutaran y disfrutar nosotros también al hacerlo.
Personalmente quedé muy satisfecha del trabajo de mi grupo en concreto. Nuestra aula quedó muy bien y varios profesores y una inspectora del ministerio nos felicitaron en persona por el trabajo y por el proyecto en general.
Además tengo que agradecer a las muchísimas personas que nos echaron un cable el último día con los últimos detalles y que nos ayudaron a que fuera posible que el aula quedara completa y que estuvieron más de media mañana ayudándonos a pegar todo en las paredes y a recortar los últimos detalles.



Aquí dejo algunas fotos del resultado final de mi aula y la de mi grupo, en la que vemos todos los espacios del aula que decoramos.