martes, 14 de octubre de 2014

Las mentiras que me contó mi maestro

A lo largo de los años, la educación se ha visto frenada por lo que podemos llamar "Pedagogía bulímica", es decir, se ha basado en que los alumnos absorben la mayor cantidad posbile de información que el maestro les escupe durante la sesión de clase mediante un examen en que ellos literalmente vomitan todas las ideas que el maestro les ha transmitido, se les califica en función de la cantidad de contenido que han retenido.
Esto significa que los alumnos nunca han tenido que tratar la información y siempre la han dado por valida, sin cuestionarse si lo era y si estaban de acuerdo con ella o no. Es decir, a lo largo de los años y analizándolo ahora fríamente, hemos sido víctimas de una cantidad abismal de mentiras que nos han contado nuestros maestros, de mayor o menor importancia, pero mentiras al fin y al cabo. Y es que cualquiera se atreve a cuestionar lo que un maestro nos dice y menos aún delante de toda la clase.
"Lo que los profesores enseñan no es lo que los alumnos aprenden", esto es la teoría del autoaprendizaje. Sí que es cierto que es necesaria la participación de un maestro en el proceso de aprendizaje, pero eso, bajo mi punto de vista, no debe ser lo único, sino que tenemos que tratar esa información, completarla con más información, razonarla y darle vueltas y así crear nuestro propio conocimiento.
En la actualidad, estamos rodeados de un sin fin de fuentes de conocimiento. Todo lo que nos rodea es conocimiento, y debemos servirnos de todo lo que disponemos para crear nuestro propio conocimiento. 
Tenemos que despertar y evitar seguir dejando que alguien nos diga qué debemos creer, qué debemos pensar y qué debemos saber. Ya va siento hora de que nos dejen pensar por nosotros mismos, de querer pensar por nosotros mismos y de dejar de ser figuras estáticas y sin capacidad de razonar y pensar con coherencia.

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