jueves, 13 de noviembre de 2014

"Ponle cara al campus"

Se nos ha propuesto una actividad de exploración en el campus que consiste en “perder el tiempo” deambulando por todo el campus, tanto por el edificio de Magisterio como por el resto del campus. El objetivo de esta intervención es simple: Ver más allá de lo que percibimos a simple vista, mirar más allá de lo que vemos. Esto quiere decir que, si nos fijamos, las cosas que nos rodean, nos aportan más de lo que a simple vista parece. 
Tenemos que dejar de mirar y empezar a observar y a intervenir en el medio que nos rodea porque, como ya hemos comentado anteriormente, en todo el entorno que nos rodea podemos encontrar aprendizaje. El problema es que pasamos por la vida como meros espectadores y llevamos una vida contemplativa en lugar de pararnos a mirar lo que tenemos delante y servirnos del entorno en el que nos movemos.

 Con la intervención que hemos hecho, se ha pretendido hacer precisamente eso. Hemos dibujado unos ojos y los hemos ido pegando por el campus para “Ponerle cara”. Podríamos interpretar esto como una metáfora. Una metáfora con la que se pretende simbolizar que el campus nos observa, observa nuestro aprendizaje y nuestro paso por el campus, esperando a que nos sirvamos de él para que forme parte de nuestro aprendizaje. Humanizar el campus puede ser una manera de verlo como un elemento más, como uno más a la hora de intervenir en la educación.

Y es que la disposición de los elementos de un aula, el color de las paredes, las zonas de aprendizaje… Todo forma parte del aprendizaje y según sus características, puede facilitarlo o dificultarlo.

La cuestión es que el entorno influye de manera directa e indirecta en el proceso educativo, y tal vez el simple hecho de intervenir en él, puede modificar la concepción de aprendizaje y la manera en que éste se da en el aula. Por eso debemos abrir los ojos y empezar a tomar conciencia del espacio que nos rodea. Al igual que hemos puesto ojos al campus para que nos observe, vamos a observarlo nosotros a él y a hacer que forme parte activa del proceso educativo.

Pedagogía y Poder

A día de hoy, en el proceso educativo nos encontramos con una relación asimétrica entre el alumno y el profesor. Una verticalidad en la que el profesor está siempre por encima del alumno; El profesor es la figura de autoridad, es que más sabe, al que no se le rebate nada, el que nunca se equivoca, al que no se debe corregir… Todos sabemos que es así. 
Y sin embargo, al mismo tiempo tratan de convencernos de que no es así, de que somos iguales, de que tenemos que hablar y participar en clase, que equivocarse es bueno para aprender… Pero a la hora de la verdad, no se permite compartir el poder, compartir el conocimiento e intervenir si un maestro se equivoca.
¿Qué por qué? Porque no está bien que razonemos y pensemos por nosotros mismos. Porque si razonamos, si nos equivocamos y aprendemos, si tenemos nuestras propias ideas, podemos pensar por nosotros mismos y entonces el poder peligraría. Porque quien controla la educación, tiene el poder, y es más fácil persuadir a una panda de borregos que tratar de convencer de algo a quienes tienen uso lógico de razón y a quienes tienen ideas propias. Porque el error como ignorante me lleva al conocimiento, y el conocimiento es un peligro para el poder. Por eso la escuela penaliza el error. Yo tengo derecho a equivocarme y debo equivocarme, pero si lo hago terminaré llegando al conocimiento, y eso al poder no le conviene.
Por eso hay que revolucionarse. Por eso hay que romper esa relación vertical entre profesor y alumno. Por eso debemos ser ignorantes sabios y no conformarnos con lo que sabemos ni pensar que lo sabemos todo, sino que debemos buscar y empaparnos de conocimiento.

"Comunidad del aprendizaje"

Proyecto "Cuenta que te cuenta"

https://www.youtube.com/watch?v=DWFgL30P6L0